Una de las primeras ideas fue dar forma a los números 35100 como si fueran la silueta del faro. El Faro de Maspalomas es probablemente uno de los símbolos más conocidos de la isla, pues era solo natural explorar esta idea. Funcionaba como concepto, pero no como símbolo. La forma dependía demasiado de la idea como para sostenerse por si sola... así que seguimos adelante. El faro se convirtió en un elemento propio, construido como tal, junto a las olas del Atlántico y las líneas de las dunas de Maspalomas. Un homenaje al paisaje que lo rodea cada día.
El formato que contiene el símbolo nació del requisito de escalabilidad. Tenía que funcionar bordado en un bolsillo, en relieve sobre una etiqueta de cuero y en grande sobre una bolsa de papel. Un bloque compacto al estilo de un sello respondía a todo eso a la vez. Contraste fuerte, bordes limpios y sin detalles que desaparezcan cuando el tamaño es pequeño.
El color vino del mismo lugar que el símbolo. El azul verdoso del Atlántico. El arena cálido y el crema de las dunas. La terracota y el rosa suave de la luz que guarda la isla al caer la tarde. A partir de ahí, construimos el sistema visual más amplio: una biblioteca de ilustraciones con conchas, palmeras, veleros y líneas de olas que podían usarse de forma independiente o combinarse en patrones para papel de regalo y tejidos estampados.
La entrega completa incluyó el sistema de logotipo y sus variantes, paleta de colores y tipografía, packaging con bolsas, etiquetas, pegatinas y papel de regalo, plantillas para redes sociales, tarjeta de visita, señalética de la tienda, uniformes del personal y el set de ilustraciones personalizadas.