Ørya tenía el talento, la marca y una línea de productos lista para vender. Lo que necesitaba era una web a la altura. Una web acorde con su posicionamiento premium que le abriera la puerta a clientes mucho más allá de Canarias.
Ørya Estudio de Belleza ya había hecho lo más difícil. El estudio estaba montado, la reputación ganada y la línea de productos desarrollada. Pero su web contaba otra historia. No reflejaba el negocio en el que se habían convertido ni los clientes que querían atraer. Eso tenía que cambiar.